Ingredientes: 3 Zanahorias
1 cebolla grande
Harina
Leche
Pan rallado
Aceite
Sal
Pelamos y cortamos la zanahoria y la cebolla y la picamos muy pequeña. Freímos con un poco de aceite la cebolla unos minutos, añadimos la zanahoria y una pizca de sal.
Cuando ya empiece a dorarse añadimos la harina y rehogamos para que se cocine. Añadimos poco a poco la leche hasta obtener una masa.
Extendemos la masa en un recipiente y dejamos enfriar con un film transparente tocando la masa para que no se haga costra, cuando este fría guardamos en la nevera unas dos horas para que sea más fácil moldearlas.
Vamos cogiendo porciones pequeñas y les damos la forma, las pasamos por huevo batido y pan rallado. Con el pan rallado podemos perfeccionar la forma. Se me ocurrió ponerles un trocito de queso Gouda a parte de las croquetas y a estas darles forma redonda para diferenciarlas.
Las freímos en abundante aceite y las dejamos en un plato con papel absorbente para quitar el exceso de aceite.
Pues ya tenemos una buena cena! Esta receta está basada en una de Isasaweis, una de mis blogueras preferidas...













